Nuestro universo se construyó sobre leyendas. Y las leyendas nos ayudan a comprender la vida, a nosotros mismos y al mundo que nos rodea . Surgen de sentimientos, miedos, y emociones. Partiendo de lo inexplicable generan un pensamiento y se incorporan a la cultura, a las tradiciones y a la historia. En la mayoría de las ocasiones carecen de explicación, no tienen sentido y sólo parten de la creatividad de algunas personas: individuos cuya vida se eleva más allá del cielo o desciende hasta más abajo de las entrañas de la tierra. Es así como nacen las leyendas.
"No vemos las cosas como son. Vemos las cosas como somos"
Se denomina indistintamente pico o monte; el Abantos pertenece a la Sierra de Guadarrama y aunque sólo cuenta con 1.763 m de altitud, su silueta es fácilmente identificable desde largas distancias. Su nombre viene del abanto, un ave rapaz (de la familia de los buitres) que se daba con frecuencia en la zona.
Nuestra ruta comienza en el aparcamiento junto al Embalse del Romeral; nada más salir del aparcamiento iniciamos una larga subida entre pinos que nos llevará hasta la cima del Abantos.
En el ascenso de casi 800 metros en 6 Km, en ocasiones exigente, encontramos a nuestro paso robles y extensos pinares. A medida que ascendemos, la mirada se dirige inconscientemente a la silueta que marca la grandiosidad del Monasterio de El Escorial.
Son muchas las leyendas que se citan sobre la construcción. Una leyenda medieval cuenta que Lucifer vivió a los pies del Monte Abantos, en la Sierra de Guadarrama justo antes de ser desterrado al infierno. Cuando eso ocurrió, creó siete puertas para acceder allí, una de ellas donde se ubicaría el Monasterio.
Otra, en la misma línea, con alguna variación, también habla de las puertas del infierno. Se dice que el infierno, que por lo visto queda por debajo del suelo, tiene puertas de entrada. Una de ellas está en Italia, en Turín, y la otra, precisamente en El Escorial. La leyenda dice que el rey Felipe II mando construir el Monasterio encima de la puerta del infierno para que hiciera de tapadera. Según dicen, estas entradas infernales tienen como vigilantes a perros con tres cabezas, los cancerberos. Para acentuar la leyenda, mientras se realizaban las obras del Monasterio, los trabajadores estaban atemorizados por la presencia de un perro muy fiero que les perseguía. Cuentan que capturaron al perro y lo ahorcaron exhibiéndolo sobre una de las torres. También ha llegado hasta nuestros días la anécdota de que el propio Felipe II, residente en las dependencias del monasterio, una vez que concluyeron las obras, decía escuchar los ladridos del perro muerto
Antes de seguir hacia el Abantos, nos acercamos a visitar una caseta de vigilancia forestal, desde la que se aprecian unas estupendas vistas con las Machotas en primer plano.
Continuando la marcha, siguiendo el programa establecido, nos acercamos al mirador del Valle de los Caídos; el Mirador de la Naranjera, desde donde se ve la impresionante cruz que se levanta en el centro del Valle.
Muy bonita ruta, apta para quienes tengan una mínima condición física, de gran belleza paisajística envuelta en muchas leyendas e historia.
- Zona : Sierra de Guadarrama.
- Recorrido: Circular.
- Tipo de firme : Sendas muy divertidas y algo de asfalto..
- Distancia total: 17.5 km.
- Dificultad. medio.
- Nivel: Medio - se precisa tener una mínima forma física.
- Ascenso total: 890 m.
- Descenso total: 850 m.
- Altura máxima: 1.753 m.
- Altura mínima: 1032 m.
- Tiempo total: 6.421h.
- Tiempo en movimiento: 4,38 h.
- Agua : hay 2 fuentes en la ruta
- Señalización : siguiendo el track y sendas en gps
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